La policía marroquí nos quiere reventar los ojos a los saharauis

(Sultana Jaya, activista saharaui)

Así de contundente empezaba su charla SULTANA JAYA, en Girona

Sultana, es una chica saharaui, de Bojador (Sahara Occidental, ocupado
por Marruecos) que hacía unos minutos había encontrado junto a 2
amigas saharauis, cuando se dirigían al Centro Cívico de Girona, en el
que hablaría de su Sáhara Occidental. Evidentemente, ella no se me
presentó como tal y fui con ella, hablando tranquilamente, hasta que
llegamos al Centre Cívic La Mercè. Allí la esperaban las cámaras de
TV3 (los amigos Walter y Ricard) delante de las cuales, habló con la
misma naturalidad con la que lo había hecho conmigo. Después entramos,
junto con CRISTINA NAVARRO, nuestra amiga y abogada defensora de los
activistas saharauis.
CRISTINA, empezó la charla explicándonos las irregularidades que
padecen los saharauis de los Territorios Ocupados por Marruecos, ya
que son detenidos por manifestarse pacíficamente, por el solo hecho de
llevar un darrah o una melfa o por hablar hassania. Un saharaui puede
ser detenido por el solo hecho de serlo, así como padecer todo tipo de
vejaciones, violaciones, palizas, todo esto con el consentimiento de
España (potencia ad ministradora del Sáhara Occidental) de la Unión
Europea y de la ONU.

También nos explicó las irregularidades que padecen los/las saharauis
en los juicios, donde se presentan con la ropa llena de su propia
sangre y donde pueden mostrar sus heridas a los observadores
internacionales, producidas en los "interrogatorios" (esta es la
impunidad de los marroquíes). Impunidad que continua en los juicios
donde se tratan como a delincuentes comunes a ciudadanos, que según la
legislación internacional, no pueden ser juzgados por las leyes
marroquíes y que son juzgados como delincuentes comunes cuando lo que
se pretende es aniquilar a todo un pueblo.

Cristina también denunció la aceptación de informes judiciales FALSOS,
como únicas pruebas, en unos juicios que son una pantomima y que
tienen como único objetivo intentar atemorizar a todo un pueblo. Solo
así se pueden entender condenas como las que se impuso a ALI SALEM
TAMEK, por hechos ocurridos en el Sáhara Occidental, cuando este
activista, estaba EN ALEMANIA. El juez, en este caso y en otros, no
aceptó las pruebas de la defensa, aun sabiendo la disponibilidad de
periodistas, diputados, alcaldes, para ir a declarar si fuera
necesario o simplemente leyendo y aceptado la prensa alemana, país
donde estaban los activistas saharauis en España, esta actitud de los
jueces tiene una denominación que me abstengo publicar.

Pero lo más grave, es que estos hechos son denunciados por las ONGs de
Derechos Humanos, como AMNISTÍA INTERNACIONAL y otras y ni la potencia
administradora (España) ni la gran avaladora de Marruecos (Francia) ni
la U.E. o la ONU, hacen nada por evitarlo … lo únicos que se les
ocurre, es elogiar un proceso democratizador en Marruecos, que todo el
mundo sabe, está supeditado a la voluntad del rey y sus "pucherazos".

SULTANA JAYA, empezó por explicar la situación de su pueblo, que
padece la peor de las administraciones coloniales. Nos habló de la
existencia de más de 500 saharauis "desaparecidos" y de cómo los
jóvenes saharauis son obligados a "emigrar" bajo amenaza de muerte y
coaccionados por las repercusiones que podrían tener sobre sus
familias (violaciones de hijos, hijas, madres o hermanas,
destrucciones físicas de casas y objetos, … ). Nos explicó que en los
últimos meses conocía directamente 14 casos en los que la policía
colonial marroquí, había actuado así, coaccionando a jóvenes conocidos
y como las asociaciones de defensa de los derechos humanos, tenían más
de 400 casos registrados.

También nos explicó que en la ciudad de SMARA, la POLICIA COLONIAL
MARROQUÍ TIENE LA ORDEN DE REVENTAR LOS OJOS DE LOS SAHARAUIS, de
forma indiscriminada, atacando tanto a niños y niñas de 10 años o
menos, como a jóvenes y adultos saharauis, asestándoles golpes en los
ojos, en muchos casos con éxito, para los policías. Esta es una
práctica que se va extendiendo a todo el Sahara Occidental y a los
jóvenes estudiantes que se encuentran en Marruecos y a ella misma, le
reventaron un ojo y casi el otro (le rompieron el ojo de la ceja).
¿Esta es la democracia y el respeto a los derechos humanos de los
marroquíes, de la que nos hablan los gobiernos de España o Francia?

Nos habló con toda crudeza, de cómo fue agredida, junto a 2 amigas,
por un grupo de policías coloniales marroquíes. El motivo: ser
sospechosa de participar en una manifestación pacífica, junto a un
grupo de compañeros, estudiantes saharauis, en la que reclamaban el
derecho a la autodeterminación de su pais, el Sáhara Occidental.

Nos explicó, que aún teniendo el hueso de la ceja roto, el ojo
reventado y la mandíbula también rota, no fue llevada a un hospital,
al contrario, en el mismo vehículo que las recogió, fueron torturadas
y vejadas por los policías marroquíes y como en comisaría, otra vez,
fueron también víctimas de vejaciones, violaciones y torturas.

Aun cuando los compañeros y compañeras de Sultana, consiguieron que
fuera trasladada a un hospital, aquí fue cerrada en una habitación,
con un solo colchón en un rincón, en donde cuando entraba alguien era
para apalizarla y obligada a beber su propia sangre, después de
haberla vomitado, a causa de los golpes.

Creo que puedo ahorrarme los detalles de los procesos judiciales, de
cómo Sultana, sus compañeros y compañeras, junto a otros activistas de
los derechos humanos saharauis, padecieron procesos judiciales
completamente irregulares, aun teniendo en cuenta las leyes
marroquíes. Me puedo ahorrar explicar como fueron apaleados para
obligarlos a firmar unos informes irregulares y como los jueces no les
permitieron explicar estos hechos.

De cómo los militares marroquíes, no querían permitir que curasen las
heridas de Sultana. Opinaban que era mejor dejar su ojo y sus heridas
sin curar para que todo el mundo pudiera ver, qué pasaba por
expresarse libremente … en fin, os lo podéis imaginar … sólo la acción
valiente de otros saharauis y de algún profesional, que ponía en
riesgo su posición, lo pudieron evitar.

No quiero acabar sin dar las gracias a ACAPS GIRONA, por trabajar como
lo hacen, por organizar actos como este. Gracias, en particular a
Lluïsa, a Txell, a Ferran y a Antoni y a todos aquellos y aquellas que
han participado y contribuido a que los actos, del 10º Aniversario del
Hermanamiento entre GIRONA y FARSIA, hayan sido un GRAN ÉXITO.